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Primeros meses de búsqueda

Fue allá por el mes de Julio, cuando, dispuestos a engendrar un retoño, dejamos de usar protección. No esperábamos que las cosas fuesen sencillas, es decir, que cuajase a la primera, pero tampoco que tardara lo que está tardando.

concebir-un-embarazo

Los dos primeros meses la cosa fue poco estudiada, cuando apetecía, pues a ello íbamos. Pero después de recibir a mi amiga la de rojo en sendas ocasiones, empecé a obsesionarme un pelín, y llegó la locura de la temperatura basal, días fértiles, posturas y posiciones. Dos meses es poco tiempo para empezar a obsesionarse, y teniendo en cuenta que somos jóvenes, yo 24, y él 25, pensaréis que tenemos tiempo de sobra para que llegue, pero el miedo a la menopausia precoz (antes de los 32, por herencia genética desde hace ya dos generaciones, no a todas, pero sí a algunas), hace que pensar que me pueda tocar a mí, genere una necesidad urgente de empezar a tener familia, más que nada por no quedarnos solo en 1. Caso aparte es que soy defectuosa de serie, y tengo unas enfermedades autoinmunes, que no diculcuntan mi día a día, pero si pueden llegar a crear peligro en el parto, y ya se sabe, cuanto mas joven sea el cuerpo, mejor se recupera.

Al tercer mes llegó esa locura, el horror de levantarse todos los días a la misma hora para controlar la maldita temperatura basal, y todo para confirmar lo que ya sabía, que ovulo en torno al día 14 o 15 de ciclo, pero por si acaso, ya que por el flujo vaginal me era imposible saberlo, pues desapareció en Agosto. Pasaron otros dos meses con el método de la temperatura, y haciendo deberes día si, día no, durante los días fértiles; y otros dos meses que nada.

Cuatro meses llevábamos ya, y sin rastro de embarazo. Ni siquiera tuve la necesidad de hacerme test de embarazo, a pesar del arsenal que adquirí por internet, ya que mi menstruación se volvió loca de remate, y le ha dado por aparecer siempre antes de lo previsto, dándome ciclos de 26, 27 y 28 días, cuando mis ciclos eran regulares de 29 (algún mes, uno o dos al año, tenía uno de 28 o 30, pero lo normal siempre ha sido 29), por suerte la variación de la duración del ciclo no modificó el día de la ovulación.

El quinto mes me entró locura total, y decidimos hacer deberes todos los días fértiles…imaginaros la calidad del semen los últimos días….eso era transparente total, vamos que de espermas, poco. De nuevo a final del ciclo, llegó la menstruación.

En ese momento me dio por ponerme a pensar, y me di cuenta de que desde la búsqueda la menstruación era rara, el tema del flujo desaparecido también era de destacar, y quizás el milagro que hizo desaparecer el acné, no era tan milagro, pues todo parecía encajar en un posible desajuste hormonal. Era hora de hacer una visita al ginecólogo.

Continuará…

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2 comentarios sobre “Primeros meses de búsqueda

  1. Te lo diran muxas veces, pero es mejor n obsesionarme. Yo estube casi 1 año buscand, y el mes q mens me lo esperaba xk solo lo hbiams echo una vez me quede.. Asiq anim preciosa muak

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    1. Ultimamente me lo están diciendo mucho, pero conforme pasan los meses, es más complicado no obsesionarse. Aunque también es cierto que mis sospechas sobre el desajuste hormonal se fueron confirmando (en próximas entradas lo iréis viendo), y claro eso dificulta muchísimo lograr el embarazo. Gracias por los ánimos. Un besazo 🙂

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